El día que cambio la historia
__“El circo comenzó como cualquier circo”, dice René. Hacían matiné en escuelas como payasos hasta que lograron arrendar una pequeña y agujereada carpa, consiguieron a otro socio para el transporte y comenzaron la gira.
__En esas giras, un día falló la bailarina. La solución era riesgosa “Había un chico medio bonito y le pedimos que por favor se vistiera para hacer el número”. El público supo de inmediato que no era una mujer, pero volvió al día siguiente para verlo.
__Después otro elemento quiso probar en el joven. “Se veía horrible” recuerda René. “Antes de salir, le di una garrafa para que le diera un golpe al que se quisiera propasar. Un día me dijo: ¿sabes? Voy a cambiar la garrafa por una cartera”, y el resto ya es historia; de ahí surgió “La Loca de la Cartera”.
__El inicio fue difícil. Los corrían del lugar por robar corriente eléctrica o por homofobia, pero nunca los carabineros “lograron atrapar a nadie en los cerros de Valparaíso” ni en ningún otro lugar. La gente los defendía y los respetaba.
__Tal ves el apoyo de la gente radica en las reglas de la compañía. “Nadie se prostituye. Termina la función y nadie sale a la avenida (…) tu vienes aquí en el día y nadie anda vestido de mujer. Lo malo es que la gente todo lo hecha en un mismo saco” cuenta René.
René “Timoteo” Álvarez
__Como director del circo recibe a mucha gente que llega a pedir una oportunidad. "Muchos vienen a pedir un lugar y a mi me no me gusta decirles que no" declara “Timoteo”. Con sus casi 70 años siente empatía con los que están iniciando. Tal vez – comenta - porque se recuerda a si mismo o porque su sueño era ser bailarín en el teatro de revista.
__Viajó de Rancagua a Santiago en buscar de una oportunidad. Recuerda claramente las palabras del encargado del circo: "para entrar tendrás que matar a alguien". Había dos lugares y diez aspirantes, el curso de preparación ya había empezado. La competencia fue dura, pero al final lo seleccionaron.
__ Cuando le dieron la noticia se encontraba en Rancagua. Pero no tenía dinero para el pasaje, nadie le prestó. No perdió la esperanza y trato de llegar pidiendo aventón. Llegó la hora, la función comenzó y él seguía en Rancagua. Ahí se quedó el sueño de ser bailarín.
__Ahora no parece quitarle el sueño, René hace un balance sensato sobre aquella experiencia: “Me dijo un amigo, ‘si hubieras entrado al teatro de revista ahora estarías en una casa, sin trabajo, sin dinero. El teatro de revista quebró, pero tu tienes tu circo René’”
__El circo tampoco es una seguridad porque “La gente se cansa de ver lo mismo”. En cambio René asegura que tiene un circo distinto y novedoso, “por eso el éxito. Somos algo diferente”
__El circo continúa su marcha, siempre como una familia, siempre divirtiendo a la gente. Ellos continuarán sin duda por muchos años más recorriendo Chile, Don René no piensa retirarse todavía, hay que seguir “a donde el viento nos lleve” concluye. |