__En la portada de los dos diarios de mayor circulación nacional, El Mercurio y La Tercera, del día 30 de Octubre del presente año aparece mencionado el futbolista chileno Jorge Valdivia que milita en el Palmeiras de Brasil y su posible sanción frente a su conducta indisciplinada en cancha, cuando golpeó a dos jugadores del club Vasco da Gama en un partido de la fase regular del “Brasileirao”.
__No obstante, en esta ocasión, nos preocupa más la veracidad periodística en la entrega de la información, que la noticia en sí. Como se aprecia en la foto de la izquierda (diario El Mercurio), Valdivia arriesga hasta 1.080 días de suspensión, por la agresión señalada. Por su parte, La Tercera, como se ve en la foto de la derecha, afirma que tal suspensión es de sólo 120 días.
__ Uno de los periódicos de la misma propiedad de la empresa El Mercurio, Las Últimas Noticias, de ese martes 30, paradójicamente reafirma el punto de vista de La Tercera, pues dice en un titular, al interior del diario, que el “Mago” arriesga una suspensión de 120 días. Llegado a este punto, el lector se preguntará ¿Cuál es la controversia?
__Muy sencillo: el mismo lector de esa mañana cuando pasó por el kiosco y vio ambos titulares, seguramente tendió a confundirse. La capacidad de retención de una información es tan extensa como los pasos que le toman a la misma persona alejarse del kiosco de diarios.
__Lo recomendable en este caso, es tratar de seguir una misma línea de veracidad de modo que el público que está leyendo lo que esta publicado no lea dos informaciones distintas. Es muy simple, asumir que Valdivia arriesgaba 120 o 1.080 días de suspensión, ya que el transeúnte que pasa y ve lo que está escrito no se toma el tiempo de notar que El Mercurio dice “hasta 1.080 días”.
__A veces, una palabra de más o un número distinto pueden distorsionar el sentido original de una noticia. El llamado, es a informar responsablemente para de esa manera no restarle credibilidad ni importancia a este suceso en particular ni a otros que puedan revestir una envergadura aún mayor.
__De lo contrario, quienes resulten afectados con este deficiente tratamiento periodístico no serán ni los medios ni el público sino más bien los mismos protagonistas de la noticia.
__¿Quién dice la verdad entonces? La pregunta está hecha, juzgue usted. |